Introducción al
Manifiesto de la Marcha Nunca Máis
Hace unos días,
se celebró en Santiago de Compostela una marcha en
protesta por la tragedia ocasionada por el
petrolero Prestige.
La marcha Nunca
Mais, a la que acudieron
más de 200.000 personas ha sido un grito de esta
tierra no solo contra la tragedia ocasionada
por el Prestige; lo ha sido también contra la
ineptitud, el aquí no
pasa nada de las
distintas administraciones, la falta de medios
que éstas han escatimado intentando ocultar la
gravedad de una situación inocultable. A día de
hoy, 5 de diciembre de 2002, veintiún días después,
ya veintidós, se continúa mintiendo, manipulando,
ocultando la magnitud de la tragedia que afecta a
Galicia y a los gallegos. A día de hoy, el señor
Aznar Asnar, en pronunciación italiana-,
continúa insistiendo en la excelencia de la
coordinación existente y de los medios puestos a
disposición de trabajadores y voluntarios, mientras
vemos atónitos, asombrados, incrédulos,
pasmados... como marineros en las rías de Vigo y
Pontevedra recogen el fuel del mar con sus propias
manos. Así son las verdades del PP, así son las
verdades de Fraga, así son las verdades de Asnar y
su gobierno.
Buscando noticias
fiables en Internet y que no estuviesen manipuladas
por los gobiernos central y autonómico y sus medios
de comunicación, he encontrado el manifiesto leído
por el escritor Manolo Rivas al final de la
manifestación. Lo he traducido al castellano por si
fuese de vuestro interés leerlo.
Rita Blanco
Manifiesto Nunca
Mais
Gracias hermanos:
Aquí está la
dignidad, aquí está la conciencia libre, aquí está
un pueblo vivo, aquí está la honra de Galicia.
Sí, gracias
hermanos:
Nosotros también
invocamos hoy aquí la protección del Apóstol
Santiago, de Prisciliano, de San Andrés de Teixido,
de la Virgen del Carmen, madre y señora de la gente
del mar, pero invocamos sobre todo la fuerza del
pueblo, la capacidad cívica, democrática, de
nosotros mismos para afrontar responsablemente y con
coraje esta situación de emergencia, sin que se nos
oculte la realidad, sin que se secuestre información,
sin que falte a la dignidad pretendiendo acallar las
verdades con un tintinear de monedas.
Sí, gracias
hermanos:
Gracias a todos
los que habéis venido desde el Eo al Miño,
gracias especialmente a las familias del mar que están
aquí, con el peso del dolor y de estas noches de
vigilia sobre sus hombros, y gracias también muy
especiales a esa humanidad sensible, alerta al
sufrimiento de la gente y de la destrucción de la
naturaleza, que desde todo el mundo ha enviado su
abrazo solidario y muestra su asco y horror por lo
que acontece en el mar de Galicia. Un mar fuente de
vida, un excepcional ecosistema, el más precioso
huerto de la creación, ved ahí lo tenéis, en
permanente amenaza, convertido en un vertedero de
venenos, machacado por la codicia de unos y el desleixo
(abandono), el abandono
de otros.
Convocados aquí,
de una forma libre y unitaria, en marea cívica
frente a la marea negra del Prestige y en la crisis y
en la emergencia en que Galicia está asolada:
Exigimos la declaración de Galicia como zona catastrófica.
Se trata de un desastre de dimensiones nacionales. Es
preciso, pues, la inmediata dotación de recursos de
todo tipo para reparar las graves consecuencias económicas,
sociales, medio ambientales y para la salud
provocadas por este siniestro. Lo que precisa Galicia
no son remiendos paliativos si no planes a largo
plazo que contemplen el binomio tan estrechamente
relacionado de protección del medio ambiente y el
empleo y bienestar de la población.
Las instituciones
españolas, la Comunidad Europea y los organismos
internacionales deberían contemplar también la
existencia de lo que podríamos llamar una Deuda Histórica
de Catástrofes, pues hemos sufrido ya seis catástrofes
de este tipo y de gravísimas dimensiones en treinta
años, y es una responsabilidad a asumir por las
instituciones gallegas el demandar esas
compensaciones históricas. No solo quien contamina
debe pagar si no también quien obtuvo y obtiene
beneficios, las petroleras deberían pagar.
Reclamamos para
Galicia la inmediata puesta en marcha de mecanismos
de prevención que impidan que la catástrofe vaya en
aumento, con la puesta a disposición diligente de
los medios económicos y logísticos para impedir la
contaminación de nuevas zonas, la intensificación
en las ya contaminadas y la limpieza y restauración
medioambiental de la costa.
Reclamamos para
Galicia la adopción de medidas determinantes, bien
concretas, por parte del Gobierno central y de la
Xunta para que hechos como este no se vuelvan a
repetir nunca más. Medidas para impedir ya, y es el
momento ahora, por respeto al luto del mar, el
paso de buques que no reúnan las garantías de
seguridad, alejar el corredor marítimo y establecer
un control estricto del tráfico y del almacenamiento
de mercancías peligrosas.
Reclamamos para
Galicia la dotación de un verdadero dispositivo de
salvamento, de un plan de emergencia y de un
operativo de reacción inmediata para luchar contra
la contaminación marina, con remolcadores adecuados
y con buques anti-contaminantes. Aquellos que
presumen de potencia mundial, ¿no les cae la cara de
vergüenza al ver que ahí, con una nueva marea negra
en nuestras costas, no hay un solo buque anti-contaminación
con pabellón español?
Reclamamos para
Galicia la ubicación en esta costa de la Agencia
Europea para la Seguridad Marítima.
Reclamamos que se
impulse una legislación internacional que acabe con
este tipo de capitalismo delincuente, amparado en la
conveniencia y en los paraísos fiscales, que degrada
la vida de los pueblos y de los verdaderos paraísos
del mar y de la tierra.
Y finalizamos:
El siniestro del
Prestige y lo ocurrido después, pone en evidencia de
una forma inapelable la inexistencia de medidas de
prevención adecuadas, la ausencia de planes de
emergencia para hacer frente a este tipo de catástrofes,
la improvisación y descoordinación en las tareas de
salvamento y lucha contra la contaminación es la
total escasez de recursos técnicos y humanos para
hacer frente a este tipo de situaciones.
Denunciamos las
responsabilidades derivadas de estas deficiencias.
Reclamamos la dimisión de las autoridades
que con su ineficacia e irresponsabilidad no han
sabido impedir que el accidente tuviese las peores
consecuencias. Lo decimos en el código del mar:
Delta India Mike India Serra India Oscar November:
Dimisión. Es en las situaciones críticas
cuando los gobernantes tienen que estar al lado del
pueblo, informando realmente, en los medios y en el
Parlamento, y activando los recursos de un país.
Polycommander,
Urquiola, Erkowit, Andros Patria, Casón, Mar Egeo...
y ahora Prestige. Ya no queremos contar más. Ya es
suficiente. Ya estamos petroleados hasta las playas
del alma. Galicia, movilizada de ejemplar, logró
en los años ochenta que se cerrase el vertedero de
residuos radiactivos, el cementerio nuclear, frente
a la costa de Fisterra. Pues bien. Hoy decimos: NUNCA
MAIS. Que no se desprecie más este S.O.S de un
pueblo cansado de soportar y sufrir. Qué se escuche
en Santiago, Madrid y Bruselas. Qué se escuche donde
se tenga que escuchar.
Galicia es hoy la
humanidad que grita: Nunca Mais
Manifiesto final
de la marcha de Santiago. 01-11-2002